La representante de California, Maxine Waters, ha expresado su preocupación de que el presidente Donald Trump tenga la intención de reemplazar el dólar estadounidense con una stablecoin emitida por su empresa respaldada por su familia, World Liberty Financial (WLFI). En una audiencia del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes el 2 de abril, Waters criticó la participación de Trump en múltiples iniciativas de criptomonedas, incluida la stablecoin USD1 lanzada en marzo. Sugirió que Trump pretende que las transacciones gubernamentales, como los pagos de la Seguridad Social y la recaudación de impuestos, utilicen su propia stablecoin, lo que podría generar conflictos de interés significativos.
Estas acusaciones han intensificado los debates sobre la Ley STABLE, un proyecto de ley bipartidista destinado a regular las stablecoins. Los legisladores demócratas, incluidos Waters, han propuesto enmiendas para evitar que los funcionarios del gobierno tengan intereses financieros en activos respaldados por el dólar digital. Argumentan que, sin estas disposiciones, los funcionarios podrían obtener ganancias de las reservas que respaldan las stablecoins, que generalmente consisten en bonos del Tesoro de EE. UU. a corto plazo y seguros. Los republicanos han rechazado estas enmiendas, citando preocupaciones sobre el exceso de alcance.
La creciente participación de la familia Trump en el sector de las criptomonedas, especialmente a través de la stablecoin USD1 de WLFI, ha complicado los esfuerzos bipartidistas para aprobar una legislación sobre las stablecoins. Los demócratas temen que los intereses financieros de la familia puedan generar conflictos de interés, lo que podría influir en las políticas de EE. UU. y en los sistemas financieros.
