Singapur está cerrando las empresas cripto no licenciadas que atienden clientes en el extranjero. El 30 de mayo, la Autoridad Monetaria de Singapur (MAS) ordenó que estas firmas obtengan licencia o dejen de operar fuera del país.
No es una decisión repentina. Singapur ha sido claro durante años sobre las reglas de licencias bajo la Ley de Servicios de Pago (PSA). Muchas empresas evitaban atender clientes locales y se enfocaban en mercados internacionales. Eso se acaba ahora.
La acción de MAS es parte de un esfuerzo global para frenar el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Otros países como Tailandia, Dubái y Hong Kong también están endureciendo las reglas para cripto.
El abogado Joshua Chu bromea que las empresas que tratan de evitar las licencias pronto “irán a la luna” — es decir, no tendrán un lugar legal donde operar.
Singapur es un centro financiero global, no solo un paraíso cripto. Con regulaciones más estrictas en todo el mundo, las empresas deben reconsiderar sus estrategias.
Algunas firmas expulsadas están considerando Hong Kong, que también es estricto con las empresas sin licencia. Pero Hong Kong ha emitido pocas licencias hasta ahora, así que no es una solución sencilla.
Los reguladores globales, incluyendo la UE y Corea del Sur, están aumentando la supervisión cripto. Las reglas de Singapur siguen los lineamientos del Grupo de Acción Financiera (FATF) contra el lavado de dinero.
En resumen, la era de saltar entre países para evitar regulaciones está llegando a su fin. Incluso los centros amigables ahora exigen cumplimiento.
