La última ofensiva contra el fraude en Tailandia dejó a millones sin acceso a sus cuentas. Más de tres millones fueron congeladas, afectando no solo a estafadores, sino también a ciudadanos y negocios inocentes.
Una represión caótica
La operación comenzó en agosto para frenar las “cuentas mulas”, usadas por redes criminales. Sin embargo, informes locales aseguran que también vendedores en línea y pequeños comercios han sido bloqueados.
El Banco de Tailandia permite a los bancos congelar cuentas hasta tres días, mientras la policía puede extenderlo a una semana. Dicen que es temporal, pero la gente está perdiendo la paciencia.
Extranjeros también afectados
Muchos expatriados se han quejado en internet de no poder acceder a su dinero durante semanas. Ahora deben registrar datos biométricos en persona y cumplir reglas más estrictas para transferencias móviles.
Bitcoin entra en escena
Inversores en cripto aprovecharon la ocasión. Daniel Batten bromeó: “Gracias BoT por la publicidad gratis de Bitcoin”. Jimmy Kostro, del Thailand Bitcoin Learning Center, dijo que esto demuestra la importancia de Bitcoin.
El problema es que, aunque el comercio de cripto es legal, los pagos en Bitcoin están prohibidos.
El trasfondo
La represión surge tras una ola de estafas desde call centers en países vecinos. Desde agosto, hay un límite de 50.000 baht (1.570 $) por transferencia. Algunos comercios incluso dejaron de aceptar pagos QR por miedo a bloqueos.
El banco central discute con la unidad cibernética formas de proteger a los usuarios honestos mientras persigue a los verdaderos estafadores.
