Canadá ha dado un paso importante hacia la digitalización financiera con un programa piloto liderado por su banco central. La iniciativa analizó si la tecnología de registros distribuidos puede hacer más eficiente la emisión, negociación y liquidación de bonos tradicionales.
Como parte del Proyecto Samara, Export Development Canada emitió un bono digital a corto plazo valorado en 100 millones de dólares canadienses. El instrumento fue ofrecido a un grupo cerrado de inversionistas institucionales. Todo el proceso se realizó mediante una plataforma basada en blockchain.
La infraestructura tecnológica utilizó Hyperledger Fabric, un sistema empresarial de registros distribuidos. Esta plataforma permitió administrar el ciclo completo del bono, desde su emisión hasta el pago de intereses y su vencimiento. La separación de registros de efectivo y valores facilitó liquidaciones casi instantáneas.
Los participantes informaron mejoras operativas y mayor transparencia en los datos. Sin embargo, persisten desafíos regulatorios, dificultades de integración tecnológica y preocupaciones sobre la gobernanza de estos sistemas digitales.
Canadá se suma así a una tendencia global. Países e instituciones como el Banco Mundial, Singapur, Hong Kong y Suiza ya han experimentado con bonos digitales y sistemas financieros basados en blockchain.
