En su carta anual a los inversores, Larry Fink, CEO de BlackRock, expresó su preocupación de que el creciente endeudamiento nacional de EE. UU. podría llevar a los inversores a buscar activos alternativos como Bitcoin, lo que pondría en riesgo el estatus del dólar como moneda de reserva mundial.
Fink destacó el rápido aumento de la deuda estadounidense, que alcanzó los 36,2 billones de dólares en marzo de 2025, con un incremento de 1,8 billones en el último año. Advirtió que si esta tendencia continúa, los inversores podrían buscar alternativas más seguras, con Bitcoin emergiendo como una opción viable.
Subrayando el potencial transformador de las finanzas descentralizadas (DeFi), Fink señaló que, si bien las innovaciones en este sector ofrecen mercados más rápidos y transparentes, también podrían reducir la ventaja económica de EE. UU. si los inversores ven a Bitcoin como una opción más segura que el dólar.
Fink también habló sobre el impacto democratizador de la tokenización de activos, sugiriendo que convertir activos tradicionales en tokens digitales podría revolucionar la inversión al permitir transacciones instantáneas y reducir los retrasos en la liquidación. Estimó que la tokenización masiva podría desbloquear miles de millones de dólares actualmente inmovilizados en los procesos de liquidación, impulsando el crecimiento económico.
